Contemplo el mar, las olas, saboreo de sus aguas,
camino despacio, disfrutando el placer de cada paso,
feliz en esta tarde tranquila que parece no tener fin.
De pronto la angustia se apodera de mi ser
deteniendo mis pasos tras aguas oscuras,
un saludo de tristeza lastima fuertemente la mirada
dejando solo; luces agrietadas, peces inertes,
gaviotas perdidas ciegas de dolor revoloteando el camino...
En melancolía.
En melancolía.
La brisa se congela en un leve suspiro,
desesperados gritos de náufragos heridos
se mezclan con el eco de tu voz, cada vez más distante.
Y el reflejo de mi alma agonizando, en soledad y silencio...
Extrañándote!
Mi corazón tiembla, mirando sin saber donde buscar,
ya no estas y yo tampoco existo...
Solo almas naufragas en el laberinto del olvido
enterrando tristemente sueños y señales...
El universo llora enmudecido.
De pronto el repique de unas campanas me recuerdan a Dios...
mi mar espejo de Cielo, Vida!..Tú alma y la mía enlazadas eternamente,
amparados bajo un manto de luz...
Luz que emerge del amor profundo y verdadero,
magia que renace con el canto del corazón.
Misteriosas olas abordan cálidamente mi ser,
encendiendo nuevamente el brillo en la mirada
dejando la señal entre mis manos para ir a tu cálido encuentro.
Ya no puedo caminar sin ti...estas en mí.
Mi alma se angustia sin ti a mi lado.
(Brisa)










